Los mercados del carbono

Para responder a la necesidad de actuar, los estados que ratificaron el protocolo de Kioto se han  visto en la obligación de reducir significativamente sus emisiones de CO2. Gracias a este esfuerzo nació el mercado oficial del carbono, que permite a las industrias más contaminantes intercambiar “bonos” de carbono oficialmente certificados, llamados C.E.R (Certified Emision Reduction), intercambio enmarcado en sus obligaciones de reducir las emisiones de gases.


Paralelamente, los actores más pequeños y menos contaminantes se han comprometido en reducir voluntariamente sus propias emisiones de CO2 en el aire y en “compensar” sus emisiones irreductibles. Es el principio fundador del mercado voluntario del carbono, en el cual se encuentra los “bonos” de carbono no oficiales y los V.E.R. (Verified Emision Reduction).

Estos dos últimos representan una importante fuente de financiamiento potencial para ciertos tipos de proyectos y, principalmente, para el desarrollo de proyectos “limpios” en los países en desarrollo.


Entre estos proyectos figuran los de difusión de tecnologías apropiadas. Estas tecnologías responden esencialmente a las emergencias actuales, implicando un impacto ambiental evidente pero también un impacto social importante.

Las cocinas mejoradas (en oposición a las cocinas tradicionales) permiten un doble impacto positivo: ambiental (la utilización adaptada permite un ahorro de leña de 40% en promedio) y social (la utilización adaptada reduce el humo dentro de los hogares y ,por consiguiente, disminuye drásticamente la ocurrencia de enfermedades pulmonares).